jueves, 30 de septiembre de 2010

libro


Te adjunto libro para que te lo mires y opines, aunque me tengo que poner las pilas y acabarlo en unos 5 días. Sé sincera, aunque ya lo eres, pero más, aunque me duela. Si te queda tiempo entre el curro, mario y la uni claro.

Mar Estévez García
Coach n.10113 - Psicòloga Col.1360

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3 comentarios:

  1. NOTA DEL AUTOR:
    Este es un libro que quizás califiquen para mujeres. Puede que feministas y hombres se exalten y alcen diciendo que las trato como a víctimas. No obstante, el propósito de esta historia es airear de una vez por todas las injusticias que ciertas personas padecen enmudecidas por el miedo durante toda una vida y que se continúan padeciendo hoy a pesar de la presión social que se está ejerciendo desde la comunidad y los medios de comunicación. Es descorazonador, que sólo recordemos estos sucesos cuando aparecen en primera página de los periódicos o primicia en informativos, y luego sigamos cenando ajenos a qué ocurrirá a partir de ahora en la vida de esas personas, en cómo se verá transformada, en cómo será su mañana. Y que se le va a hacer responden muchos cuándo se intenta prevenir y buscar solución a este grave problema social.
    Es un libro para todo el mundo. Nadie es excluido. La realidad la componemos seres de ambos géneros, y por desgracia, de todas las edades. Y cada uno de nosotros puede verse envuelto en una situación como las que se describirán a continuación. Hago este apunte porque soy consciente de que más hombres de los que imaginamos sufren actualmente de malos tratos, quizás, se pregunten, ¿cómo es posible que un hombre sea maltratado físicamente? Pues es posible, pero, no olviden que también existe el maltrato psicológico, que si es persistente deja su huella en la mente de las personas, al igual que el azul violáceo que rodea un bello ojo delator de un puño deshumanizado, y habría que averiguar si enfermo.
    Me gustaría creer y tengo la esperanza, a veces, ingenua, de que la próxima vez que vean o escuchen a sus vecinos enzarzados en iracunda pelea o niños con signos de cualquier tipo de abuso o personas enfermas, que por ignorancia, han sido estigmatizadas como de falta de voluntad, no se crucen de brazos, no cierren los ojos, no suba el volumen de su televisión, no salgan al balcón sólo con ánimo de cotilleo, no es un capítulo más de su telenovela preferida, es la fría y cruda realidad que sucede delante de sus ojos y de su casa. Si no se atreve a acudir en ayuda de la víctima, ese será otro problema a tratar en otro momento. Pero, piense que podría ocurrirle a usted, a cualquiera de sus seres queridos incluso en este mismo instante mientras lee estas líneas.

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  2. Seguiremos introduciendo pequeños fragmentos del libro y lo que más me ha entusiasmado después de nueve años de tenerlo en un cajón es que hay material para una segunda parte.

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